El valle del Polochic

A 460 km de distancia de la Ciudad de Guatemala se encuentra el área conocida como “El Polohic”. Comprende los municipios de Tamahú, Tucurú, La Tinta, Panzós y Senahú (Departamento de Alta Verapaz) y El Estor (Departamento de Izabal). Tiene una población de alrededor de 220 mil habitantes (INE Guatemala, 2002), de los cuales un 89 por ciento es indígena (Queqchí y Pocomchí, principalmente) (ENCOVI, 2006). Desde la Unidad de Informática de la Coordinadora Nacional de Alfabetización del departamento de Alta Verapaz, tras el proceso de alfabetización del 2007, se indica un 50 por ciento de analfabetismo en el departamento.

Las tierras que irriga el río Polochic, son consideradas muy fértiles, que junto con su bajo precio ha atraído la atención de empresas como el ingenio azucarero1 Chavil Utz’aj (“Buena caña”, en el idioma Q’eqchi) y la empresa de Inversiones Promotoras de Desarrollo S.A (INDESA)2 de palma africana. Estas dos empresas se reparten una gran parte de las tierras fértiles del Valle (ver figura 1).En el mismo territorio, además, convergen intereses mineros, madereros, huleros, ganaderos, conservacionistas e hidroeléctricos. La repartición desigual de la tierras provoca tensiones entre los distintos actores que la demandan por distintos intereses (empresa caña y palma, campesinos, finqueros, alcaldes, Estado y conservacionistas). La oferta de tierra es casi inexistente, lo que agrava las tensiones y eleva los costes de disponerla (Hurtado,2008).

La extensión de los cultivos de palma van ganando terreno a través de la compra, arriendo o acuerdos con los finqueros-ganaderos para ocupar los potreros ociosos3, mientras las comunidades q’eqchies resisten, luchan y buscan la manera de reproducirse en las tierras del Valle, unos buscando tierras baldías, otros se refugiaron en la sierra y viven con amenazas de desalojo, intentando realizar convenios con los conservacionistas; o se opta por la negociación directa con los “dueños”.

En la Alta Verapaz, el peso de la producción campesina es más significativo que a nivel de Guatemala. El departamento destina el 78 por ciento del área cultivada a la producción agrícola de autoconsumo y un 22 por ciento a productos de exportación (INE-Guatemala, 2003). Por otro lado, la frontera del sistema agrario se encuentra estabilizada, ya sea por la creación del área protegida Reserva de la Biosfera Sierra de las Minas4, por el proceso de reconcentración de la tierra y/o por las dificultades que encuentran las comunidades para acceder a suelo productivo en un mercado de tierras (sobre los impactos de la reforma agraria asistida por el mercado, ver Garós et al, 2005). A consecuencia de esto, estrategias productivas tradicionales, como la roza y quema, han reducido de manera drástica los periodos de rotación de cultivos. Lo cual puede traer importantes consecuencias ecológicas si no se toman las medidas adecuadas.

1Ingenio que fue trasladado del Ingenio Guadalupe desde la Costa Sur de Guatemala en el 2005 por el aumento en la competencia de tierras con otros Ingenios. Este año realizó la primera zafra, sin terminarla y con grandes pérdidas económicas.

2INDESA comenzó a sembrar en 1998 y continúa extendiendo el cultivo de palma por el valle.

3En el caso de la empresa de caña de azúcar, éstos ya han adquirido alrededor de 5 mil hectáreas de tierra, de las cuales ya se han plantado unas 2 mil doscientas hectáreas. Por lo tanto la expansión de las plantaciones de caña se realizarán en sus propios terrenos

4Reserva de Biosfera Sierra de las Minas declarada el 4 de octubre de 1990, en base al Decreto Ley 40-90, quedando la misma bajo la administración del Consejo Nacional de Áreas protegidas y coadministrada hasta la fecha, por la fundación Defensores de la Naturaleza.

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