Archivo de la categoría: Tierras

Dos nuevas injusticias clavadas en el corazón del Valle del Polochic

Publicado en Prensa Comunitaria

Por: Laura Hurtado Paz y Paz

Abril de 2017

Desde 2011, cuando ocurrieron los desalojos violentos de 14 comunidades q’eqchi’es, se hizo evidente que el Valle del Polochic es un territorio atravesado por profundas injusticias e incesantes luchas sociales.  En 2002 inició el acaparamiento moderno de tierras por parte de unas pocas empresas y en 2005, cuando la expansión de la palma aceitera y el cultivo de caña de azúcar ocurrieron, académicos y defensores de derechos humanos advertimos que decenas de comunidades establecidas en el valle y en las montañas aledañas estaban perdiendo dramáticamente acceso a la tierra.  Muchas de estas comunidades nunca han contado con tierra en propiedad a pesar de haberla posesionado y trabajado desde tiempos inmemoriales y de haberla demandado y gestionado ante las instituciones agrarias del Estado desde los años 70, ¡hace ya casi medio siglo!  Otras, que habitan zonas menos aptas para la agricultura, habían tenido hasta entonces posibilidades de arrendar alguna pequeña parcela en el valle para producir granos básicos para la subsistencia de sus familias.  Esas puertas ahora están cerradas.

No es sorprendente, pues, que año con año, y principalmente cuando se acercan las lluvias, nuevas familias –integradas en su mayoría por parejas muy jóvenes y niños de corta edad—, busquen un pedazo de tierra no cultivado, abandonado o de fincas que se sabe están en litigio o han sido mal habidas, para sembrar sus milpas.  La Secretaría de Asuntos Agrarios sabe bien de ello pues da seguimiento a trámites y negociaciones con los que las comunidades buscan permanecer en esas tierras, habitarlas y cultivarlas en paz y con un horizonte de futuro.

En este marco ocurren dos nuevas injusticias sobre las cuales el Estado está obligado a actuar.  La primera, la captura y el encarcelamiento injustificado por tres meses ya de Abelino Chub Caal, fundamentados en denuncias falsas, en hechos y supuestos delitos inventados, que nunca ocurrieron y que no han sido probados.  Abelino es un joven q’eqchi’ trabajador de la Fundación Guillermo Toriello, egresado como Perito en Turismo Sustentable con enfoque de género del Instituto Particular Mixto “Ak Tenamit” y estudiante universitario con pensum cerrado de la carrera de Trabajo Social de la Universidad Rafael Landívar con sede en Cobán.  Dos compañeros suyos, también defensores de derechos humanos, fueron asesinados cinco años atrás en la comunidad Quebrada Seca de Livingston.  Contrastando con las acusaciones que ahora enfrenta, Abelino fue llamado en varias oportunidades atrás por las autoridades municipales y empresarios locales para jugar el papel de mediador en conflictos de tierras.  Abelino es en realidad un preso político.

La segunda injusticia, la falta de cumplimiento de la sentencia dictada por la jueza competente en el Caso conocido como “Sepur Zarco”.  Las doce mujeres víctimas de violación y esclavitud sexual en 1982 y 1983 durante el conflicto armado interno, todavía no han sido beneficiadas por las medidas de reparación ordenadas por la jueza.  Muchas de las acciones de reparación requieren que la comunidad donde residen las mujeres pueda demostrar y documente la propiedad legal sobre sus tierras.  Y resulta que los maridos de estas mujeres de Sepur Zarco fueron asesinados justamente por encabezar los Comités de Tierra que demandaban títulos de propiedad ante el Instituto Nacional de Transformación Agraria en los años 70.  En el curso del juicio quedó expuesta la forma anómala en que estas tierras fueron otorgadas en propiedad  a particulares allá en 1904.  Hoy en día, para solventar este viejo conflicto, no hay sino dos caminos: anular el registro original de tal propiedad y reconocer la posesión continuada, pacífica y de buena fe que la comunidad de Sepur Zarco viene ejerciendo sobre dichas tierras por lo menos desde 1950, o bien conducir un proceso de negociación con los propietarios privados que aparecen en los libros del Registro General de la Propiedad, aunque éstos nunca hayan posesionado ni trabajado dichas tierras, para que vendan la tierra al Estado y éste pueda otorgarla a la comunidad Sepur Zarco.  Pero después de un año de haberse dictado sentencia en este caso, ninguna autoridad del Estado se atreve a “ponerle el cascabel al gato”.

De manera que todos sabemos que el valle del Polochic es un polvorín por causas conocidas: el tema agrario en primer lugar; pero quienes tienen la responsabilidad de garantizar los derechos de sus pobladores no lo hacen, ni toman decisiones ni acciones para ejecutar lo que ya el Sistema de Justicia ordenó. Como sociedad no necesitamos más enfrentamientos, represión, cárcel ni sangre ni sufrimiento de quienes luchan por derechos elementales, así como tampoco de las comunidades indígenas que apenas subsisten.   Necesitamos sí,  un Estado que se decida –por fin— a abordar el tema agrario, fuente de tanta conflictividad y elemento básico para asegurar la subsistencia de los más pobres en el campo y hacer efectivo el combate al hambre y la extrema pobreza.  Urge, pues, atender la justísima y ancestral demanda de tierra de las comunidades q’eqchi’es de esta zona del país.  Y, en justicia, debe liberarse de inmediato a Abelino Chub Caal y resarcirse ya a las mujeres de Sepur Zarco.  Estas son dos nuevas injusticias clavadas en el corazón del valle del Polochic, que no conseguirán detener las justas demandas sociales ni evitarán que familias misérrimas ocupen y cultiven la tierra por mera sobrevivencia.

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El Polochic: el desarrollo ausente

Abro la nota, expresando mi respeto y solidaridad con Hermelindo Cux, Fredy Qib –y el Comité de Unidad Campesina–. Estas personas, fueron agredidas con objetos contundentes y machete en Panzós, Alta Verapaz. Los atacó una gavilla armada haciendo alarde de impunidad, fuerza y profiriendo amenazas de muerte contra Hermelindo Cux, defensor comunitario y miembro del CUC. Esperamos que este atentado, no sea el inicio de otras acciones de represión privada sobre la dirigencia campesino/indígena de aquella rica zona del país; en donde “casualmente” habita la población más pobre de Guatemala. INE y Banco Mundial.

Por Helmer Velázquez en El Periódico

14 de julio: 81 familias reciben tierras en el Polochic

El 14 de julio de 2016, 81 familias recibieron las tierras que en marzo de 2011 les fueron arrebatadas a sangre y fuego en el Valle del Polochic. Aún faltan 548 familias. ‪#‎DeJimmyDepende‬

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Familias del Polochic y el Gobierno firman acuerdo marco

Según el Comité de Unidad Campesina, De cumplirse los compromisos en el 2018 podría terminar el calvario para 578 familias que viven en condiciones paupérrimas.

http://www.cuc.org.gt/es/index.php?option=com_content&view=article&id=918:familias-del-polochic-y-el-gobierno-firman-acuerdo-marco&catid=36:noticias&Itemid=57

Emplazan al Gobierno de Guatemala por caso Polochic

Hoy (5 de febrero de 2016) vence el plazo que la CIDH le dio al Gobierno de Guatemala para que informe sobre posibles desalojos en el Valle del Polochic. Mientras tanto organizaciones campesinas y demás movimientos populares dan 30 días hábiles al presidente Jimmy Morales para que implemente un plan de desarrollo rural en el Valle del Polochic, el cual busca que las campesinas y campesinos de esa área “pasen de ser objetos de programas de desarrollo social y sujetos de criminalización a agentes de su propio desarrollo económico y social”.

A raíz de que el Juzgado Primero de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos Contra el Ambiente de Alta Verapaz ordenara desalojar, el 28 de enero de 2016, a las comunidades Maya Q´eqchi, Bella Flor, Tinajas y Paraná del municipio de Panzós, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, solicitó al Estado de Guatemala que informe sobre la fecha exacta en que se lleven a cabo los posibles desalojos en el Valle del Polochic. Si se habrían explorado la adopción de medidas especiales a fin de salvaguardar la vida e integridad personal de las comunidades Maya Q´eqchi. Y que informe sobre los ulteriores avances sobre los acuerdos alcanzados, en el marco de la concertación de medidas cautelares.

Esta solicitud fue hecha por la CIDH el 28 de enero de 2016, dando un plazo al Gobierno guatemalteco de 7 días para entregar dicha información, lo que significa que hoy es el último día para que el Estado mande los datos solicitados por ese órgano internacional de Derechos Humanos.

Cabe resaltar que la orden de desalojo fue solicitada al Ministerio Público, MP, de Santa Catalina La Tinta, Alta Verapaz, por la empresa Chabil Utzaj, esto pese a que los representantes de ese ingenio azucarero habían enviado cartas de oferta a la Secretaría de Asuntos Agrarios, para la venta de las fincas Paraná y Tinajas.
El 27 de enero, un día antes, en que se llevarían a cabo los desalojos se supo que se habían suspendido, pero la incertidumbre en las familias campesinas continúa porque la suspensión de los desalojos es temporal y se desconoce la fecha en que se lleven a cabo.

Las personas que habitan en las comunidades Bella Flor, Paraná y Tinajas son parte de las 800 familias desalojadas violentamente en el Valle del Polochic, en marzo de 2011, y gozan de Medidas Cautelares dictadas por la CIDH en junio de ese año.
Hasta el momento, el Estado ha entregado tierra a 222 familias de las 800 desalojadas, incumpliendo las Medidas Cautelares y la promesa de Otto Pérez, de que no descansaría hasta entregarles tierra y un traslado digno a la totalidad de las familias desalojadas en el 2011.

En relación a lo anterior este 5 de febrero el Comité de Unidad Campesina –CUC- y organizaciones miembros de la Asamblea Social y Popular presentaron al Gobierno un documento en donde se demanda resolver la situación agraria del Polochic, dando un plazo de 30 días hábiles para hacerlo.

De acuerdo con Rafael González, dirigente del CUC, en el documento se exige al Gobierno de Jimmy Morales que se implemente un plan de desarrollo rural en el Valle del Polochic, esto lleva implícito la entrega de tierra a las 578 familias desalojadas que están pendientes de que el Estado les cumpla. Además se busca convertir al Valle del Polochic en una región productiva en donde el Estado proteja y adquiera la producción campesina garantizando precios estables al productor y consumidor.

Redacción: José G. Cubur

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Rueda de prensa:crisis de tierra en el Polochic

El viernes 5 de febrero de 2016 las organizaciones que integran la Asamblea Social y Popular hicieron entrega en la Secretaría Privada de la Presidencia y la Secretaría General de la Presidencia de la República el emplazamiento para conocer cual será la respuesta del Gobierno ante la crisis de tierras que afrontan miles de familias que habitan en la región del río Polochic y la conflictividad agraria a nivel nacional.

facebook CUC

Ver rueda de prensa

 

Temen posible desalojo en el Polochic-Enero 2016

La Policía Nacional Civil (PNC) se estaría preparando para realizar un desalojo violento en tres comunidades Maya Q’eqchi, del Polochic, Alta Verapaz, señala un artículo de José Gabriel Cubur, comunicador social del Comité de Unidad Campesina (CUC). (21/1/2016)

http://cerigua.org/article/temen-posible-desalojo-violento-en-valle-del-poloc/

Tierra para 81 familias campesinas (noticia del CUC)

Tierra para 81 familias campesinas
Ahora 20 caballerías están en manos de 221 familias

De lo que prometió el Gobierno de Guatemala a las familias desalojadas violentamente en el Valle del Polochic en marzo de 2011 poco se ha cumplido. Otto Pérez Molina, en reiteradas ocasiones ofreció que antes que terminara el actual periodo de Gobierno las 800 familias que tienen Medidas Cautelares tendrían tierra para producir y una vivienda digna. No obstante, hasta el momento, 221 familias han recibido tierra y más de 500 esperan que el Estado cumpla su promesa. Mientras tanto los comunitarios en acompañamiento del CUC deberán continuar exigiendo que la Institucionalidad agraria del país agilice los trámites para la compra de otras dos fincas, antes de que termine el actual periodo fiscal, para avanzar en la entrega de tierra a las familias maya Q´eqchi del Polochic.

El 10 de diciembre de 2015 se convirtió en un hito para 81 familias Maya Q´eqchí, de 14 comunidades desalojadas en El Valle del Polochic en marzo de 2011, ya que después de 4 años con 9 meses de ese lamentable hecho, se firmó la Escritura Pública en donde se les reconoce como propietarios de hecho y derecho, de unas 7 caballerías de tierra.

Las 81 familias formarán la comunidad campesina Aj Ralch´och Cotoxha II de Panzós Alta Verapaz, antes conocida como finca Río Polochic II. De acuerdo con personal del Fondo de Tierras, el precio de las 7 caballerías tiene un costo de unos 6 millones de quetzales.

Hasta el momento se han entregado unas 20 caballerías de tierra a 221 familias de 800 que fueron desalojadas violentamente en el Valle del Polochic y que gozan de Medidas Cautelares, otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en junio de 2011. La compra de esa cantidad de tierra para dichas familias asciende a unos 19 millones de Quetzales.

De acuerdo con José Domingo Montejo, asesor jurídico del Comité de Unidad Campesina -CUC- en los próximos meses se podría comprar la finca Paraná o Pancuz porque el gobierno aún tiene 27 millones de quetzales para comprar tierra y dar un techo mínimo a las familias Q´eqchi que están bajo medidas cautelares.

Esperan tener una mejor vida
Muchos padres de familia de la comunidad Aj Ralch´och Cotoxha II coinciden en que su vida cambiará significativamente porque ahora podrán producir las hortalizas y granos básicos para alimentar bien a su familia y generar ingresos económicos para cubrir otras necesidades como la vestimenta y vivienda digna.

Rosa Sacul Ché, de 54 años de edad, acuñó lo descrito anteriormente, al expresar: “Esta bueno que tengamos esta tierra, así podemos sacar algo para comer y para vender. Mis hijos van a vivir aquí cuando nosotros vamos a fallecer”.

Ernesto Coy, de 50 años de edad, dijo que la situación de su familia va a cambiar. “Mis hijos van a salir adelante. Ahora ya tengo cómo dejarles un buen recuerdo”.

Por su parte, Catarino Yat, de 63 años de edad, expresó: “Yo me siento contento de que la tierra volvió a nuestras manos, porque ahorita no tenemos que comer y menos lámina para un mejor techo. Esperamos que de ahora en adelante tengamos comida. Voy a sembra maíz, chile frijol, arroz, yuca y camote”.

Para el CUC la entrega de tierra a las 81 familias de la comunidad Aj Ralch´och Cotoxha II es otro paso importante en la lucha por la recuperación de la “Madre Tierra”, la seguridad y soberanía alimentaria. En este sentido Rafael González, dirigente de dicha organización recomendó a las familias beneficiadas trabajar la tierra para mejorar su vida, pero también demandar al Estado salud, educación y obras de infraestructura para que el desarrollo sea integral.

Más de 500 familias esperan la tierra prometida
El 27 de marzo del año 2012, justó cuando concluyó la “Marcha Indígena Campesina y Popular”, una de las marchas de campesinos más grandes registrada en la historia de Guatemala, Otto Pérez Molina, quién recientemente había asumido el cargo de presidente de la nación, se comprometió a entregar tierra a la totalidad de familias desalojadas en el Polochic.

Ese compromiso fue reiterado públicamente por Pérez Molina el 19 de octubre de 2013, durante la entrega de títulos de propiedad a las primeras 140 familias que hoy habitan en las comunidades, Los Luchadores San Valentín en Senahú y El Recuerdo San Pascual de Cobán, Alta Verapaz.

Las promesas del Gobierno están presentes en la mente de hombres y mujeres del Polochic que carecen de tierra. En este sentido Miguel Chub de la comunidad Río Frío dijo: -recuerdo cuando Otto Pérez Molina llegó a encontrarnos cerca del Rancho y allí nos dijo- “lleguen a la central y allá vamos a acordar entregar tierra a las 800 familias desalojadas”.

Pero el compromiso del Gobierno quedó inconcluso porque en la actualidad más de 500 familias esperan la tierra prometida. Ahora es responsabilidad del señor Jimmy Morales, presidente electo de la nación, cumplir con las medidas cautelares de la que gozan estas familias.

La tierra ya se pagó con sangre y humillaciones
La expropiación de tierra a las comunidades ancestrales Maya Q´eqchi del Valle del Polochic se agudizó con la reforma liberal que impulsó Justo Rufino Barrios desde 1871. Con el arrebatamiento de las tierras comunales por parte del Estado y terratenientes, la población Maya Q´eqchí, también pasó a ser propiedad de los nuevos dueños de la tierra, en otras palabras, la mayoría de hombres y mujeres originarios de ese territorio se convirtieron en “mozos colonos”.

Para contrarrestar la expropiación y la explotación de la mano de obra a la que fueron sometidos los Q´eqchi, muchos hombres y mujeres se organizaron para escapar de esos vejámenes. De esta manera comenzó la lucha por la recuperación de la Madre Tierra y la demanda del respeto a los Derechos Humanos en el Valle del Polochic.

No obstante, los gobiernos y la mayoría de empresarios de Guatemala siempre se han ofendido y casi no toleran que los pueblos originarios reclamen sus derechos. Es así como ocurre la Masacre de Panzós, el 29 de Mayo de 1978 en donde fueron asesinados, por el ejército, más de 100 campesinos y campesinas que reclamaban sus tierras.

En la historia más reciente, por la recuperación de la Madre Tierra en el Polochic, se registra una serie de desalojos judiciales y extrajudiciales, decenas de heridos y asesinatos. El 15 de marzo de 2011, durante el desalojo violento en la finca Miralvalle resultó asesinado Antonio Beb Ac. Posteriormente fueron asesinados Oscar Reyes, Margarita Chub Che.

Como parte de la lucha por la recuperación de la tierra en el Polochic se encuentra preso Manuel Xuc Cucul, quien fue sentenciado a 15 años de prisión, acusado falsamente por personal de la empresa Chabil Utzaj de robarse un arsenal de armas de fuego. Pero la captura de Manuel la hicieron guardias de seguridad de Chabil Utzaj quienes se habían vestido de militares para llevar a cabo el desalojo violento de la finca Bella Flor el 17 de marzo de 2011.

A pesar de que Rosa Rax Choc ya cuenta con un pedazo de tierra para cultivar y vivir en la comunidad Aj Ralch´och Cotoxha II, con lágrimas corriendo sobre sus mejías, recuerda todas las necesidades, amenazas y riesgos que sufrieron en la comunidad Miralvalle.

“Nos desalojaron en el 2011, fue en esa comunidad en donde mataron a Antonio Beb Ac. Me duele recordar a mis compañeros que murieron en la lucha por la Madre Tierra”, explicó, Rax.

Ernesto Coy, recuerda que durante un desalojo en la comunidad Bella Flor en el año 2009, su esposa y su hija recién nacida se fueron a esconder en la montaña. Allí permanecieron más de 10 días escondidos porque los policías les estaban disparando. “En ese desalojo resultaron heridos más de 10 compañeros”, relató Coy.

Las historias que cuentan las familias de la comunidad Aj Ralch`och son impactantes, cada una de ellas vivió los desalojos de diferente forma. Todos perdieron su casa y los pocos enseres que tenían. La imagen de las casas ardiendo en llamas, de los tractores destruyendo las viviendas y de cuadrilleros macheteando la milpa, difícilmente se olvidará, por eso es que afirman que “la tierra ya se pagó con sangre y humillaciones”.

Por: José Cubur y Edgar Cucul

Familias Q’eqchi’ acampan frente al Palacio Nacional para que: se visibilice y se resuelva el problema agrario de las Verapaces

A un costado de la Casa Presidencial y el Palacio Nacional se instalaron el viernes 17 de abril más de 400 familias maya Q’eqchi del Valle del Polochic en el departamento de Alta Verapaz. Demandan al Estado de Guatemala el cumplimiento de su responsabilidad por los desalojos violentos del 2011.

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http://cmiguate.org/videorreportaje-planton-frente-a-palacio-nacional/

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